Pues sí. Ya se han acabado las vacaciones ¡Y qué bien vienen las siestas, hay que joderse!
Es que esta tarde, tras ese merecido descanso, de obligado cumplimiento por otro lado, la sombra ha llegado a mí (quien diga que la luz es lo que ilumina, ni os lo penséis... ¡salid corriendo!).
Mi cabeza es un hervidero. Seguramente veréis y leeréis durante este año otras cosas totalmente diferentes de lo que estoy pensando ahora ya que son proyectos a largo plazo. De todos modos hay algo en mi adn que está marcado con tinta indeleble: Mi oficio. Soy cómico.
La nueva temporada de bicarbonato catódico ya está en marcha. Con más tristeza, aún más rastrera, sucia e inmunda y, sobre todo, con algo muy importante: aburrimiento. Palabra de mentiroso.
Es que esta tarde, tras ese merecido descanso, de obligado cumplimiento por otro lado, la sombra ha llegado a mí (quien diga que la luz es lo que ilumina, ni os lo penséis... ¡salid corriendo!).
Mi cabeza es un hervidero. Seguramente veréis y leeréis durante este año otras cosas totalmente diferentes de lo que estoy pensando ahora ya que son proyectos a largo plazo. De todos modos hay algo en mi adn que está marcado con tinta indeleble: Mi oficio. Soy cómico.
La nueva temporada de bicarbonato catódico ya está en marcha. Con más tristeza, aún más rastrera, sucia e inmunda y, sobre todo, con algo muy importante: aburrimiento. Palabra de mentiroso.

